Parece que en verano las altas capacidades desaparecen, y alguien podría decir al leer esto:
“Claro, se igualan a las capacidades de los demás”.
No es cierto, claro. En verano, sin el yugo de la escuela que sujeta y limita, las aacc dejan de parecer un problema para convertirse en una aventura si tienes la suerte de tenerlas y la posibilidad de disfrutar un verano libre, a tu gusto, siguiendo tus intereses y motivaciones.
Para las familias el verano es un respiro, respiro de reuniones, solicitudes, entrevistas con tutor, con orientador, respiro de de leer leyes, de hacer escritos y de ponerse delante de un toro que creían que venia resuelto por el sistema: la educación formal de sus hijos. Mientras hacemos esto durante el curso, muchos lidiamos, además, con estados de ánimo alterados de estos mismos niños que son obligados por ley a estar en los centros educativos y, por ley también, deberían estar atendidos en la escuela, cuando esta última parte se olvida y se omite sistemáticamente, salvo honrosas excepciones.

Parece que en verano las altas capacidades se disuelven porque aparecen menos en redes, los foros paran, las dudas paran, los ejemplos paran y con el calor todo se atenúa.
Pero hurgando un poco descubres que a partir de agosto algunos niños (más de uno, dos y hasta de quince…) empiezan a tener morriña inversa de la escuela, y aun quedando más de un mes para entrar, empiezan las pesadillas, a hacer alguna referencia suelta al colegio, cuando no una queja clara de que ya queda poco para empezar, y aquí sí, solo las familias que pasamos por esto entendemos la angustia que encierran estos detalles. Aquí es donde escuchamos el manido comentario: “A todos los niños les pasa lo mismo”. Y no es cierto. Y si lo fuera, todas las familias deberíamos hacer algo porque TODAS tendríamos un problema.
Hace dos días, o sea, este mismo agosto de este mismo verano, he vuelto a comprobar que en estas fechas nuestras cabezas se empiezan a llenar de cole por las noches y por el día, como la de nuestros niños. He visto a otra mama de colores ya dándole vueltas al nuevo curso y he sentido empatía por cercanía, sin saber dónde está ella. Somos muchos a estas alturas rumiando lo mismo, por eso tenemos que organizarnos y volver a la carga, aunque no nos hayamos ido, solo nos hayamos tomado un respiro.
Se acaba el verano, queda poco para la fantástica vuelta al cole, algún día rayaré con rotulador uno de esos carteles…O todos, hasta que me quede sin rotulador.
Es importante que nos unamos para exigir, que no pedir, que ya nos corresponde por ley, una educación individualizada para nuestros niños y niñas.
Ser parte activa del cambio ayudando a otras familias, colaborando en campañas, saliendo del armario, visibilizando y normalizando.
La plataforma seguirá trabajando para ello, para que llegue un momento en que el mes de agosto no sea para darle vueltas en la cabeza al mes de septiembre y su vuelta al aula, aunque ahora si lo hagamos, sino para que le demos vueltas para venir en otoño con las pilas cargadas.
¡Feliz mes de agosto!

 

Alicia Antúnez Nogales.

 

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